
Un Mundial sin Europa. Eso es lo que está sobre la mesa. Según Marca, UEFA habría confirmado que respaldaría un boicot a las competiciones de FIFA —el Mundial incluido— si Gianni Infantino avanza con su plan de abrir el torneo a inversores privados. La historia aún necesita corroboración independiente, pero si la amenaza se hace efectiva, estaríamos ante la fractura más profunda en la historia de la gobernanza del fútbol.
No es una disputa de despachos. Es la pregunta de quién controla el fútbol mundial y a quién le pertenece el torneo más visto del planeta. Según informa Marca, UEFA habría comunicado que no participaría en competiciones FIFA si Infantino procede con la venta de una participación del Mundial a capital privado. La fuente es única por ahora —no hay corroboración independiente de un segundo medio— y la posición exacta de UEFA podría ser una amenaza condicional más que una declaración formal. Pero incluso como advertencia, el peso político es enorme.
Europa aporta al Mundial sus selecciones más comerciales, sus audiencias más grandes y sus estrellas más reconocibles. Sin las federaciones del continente, el torneo pierde a Francia, España, Alemania, Inglaterra, Portugal, Italia y todas las demás. Lo que queda es un campeonato con mercado, pero sin producto. Ningún patrocinador global quiere pagar por eso. Ninguna cadena de televisión tampoco.
Infantino lleva años ampliando el Mundial —primero a 48 equipos, ahora la edición de 2026 ya en marcha en Estados Unidos, Canadá y México— y la lógica de su proyecto siempre ha sido la misma: más partidos, más territorios, más dinero. La privatización parcial del torneo sería el siguiente paso en esa dirección. UEFA, históricamente recelosa de los movimientos de Infantino, ha decidido que ese paso cruza una línea.
Esta no es la primera vez que UEFA y FIFA rozan el conflicto abierto. La Superliga europea, el Mundial bienal, los derechos de imagen de los jugadores: cada episodio ha dejado más claro que las dos instituciones tienen visiones incompatibles del negocio del fútbol. Lo que cambia ahora es la escala de la amenaza. Boicotear el Mundial no es una queja en un comunicado. Es dinamitar la estructura entera.
Gianni Infantino no ha respondido públicamente a la posición de UEFA según la información disponible. Y eso, en sí mismo, ya dice algo.
La historia necesita una segunda fuente antes de poder tratarse como definitiva. La formulación exacta —si UEFA dijo «no participaríamos» o simplemente «apoyaríamos a quienes no participen»— importa mucho en términos de protocolo diplomático. Pero el daño político ya está hecho. Cuando UEFA pone la palabra «boicot» y «Mundial» en la misma frase, aunque sea en condicional, el mercado escucha. Los patrocinadores escuchan. Los organismos nacionales escuchan.
El fútbol lleva décadas funcionando con una tensión estructural entre el poder europeo y el poder global de FIFA. Esta semana, esa tensión tiene nombre y apellido.
Un Mundial sin Europa. Eso es lo que está sobre la mesa. Según Marca, UEFA habría confirmado que respaldaría un boicot a las competiciones de FIFA —el Mundial incluido— si Gianni Infantino avanza con su plan de abrir el…
Fontes
Marca Fútbol
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“Stays on FIFA — different angle, same beat.”
SELEÇÕESUEFA y sus federaciones nacionales han acordado boicotear las elecciones de FIFA mientras Gianni Infantino no retire su propuesta de privatizar el Mundial. Si se confirma, sería la ruptura institucion
“Stays on FIFA — different angle, same beat.”
SELEÇÕESUEFA y sus federaciones nacionales han acordado boicotear las elecciones de FIFA mientras Gianni Infantino no retire su propuesta de privatizar el Mundial. Si se confirma, sería la ruptura institucion