
Mohamed Salah es presentado en el Trabzonspor.
De dónde sale el dinero de los clubes turcos
Mohamed Salah ha firmado dos años con el Trabzonspor por unos 17 millones de euros por temporada, y es el sexto gran nombre que elige Turquía en este mercado.
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No es una excepción. Romelu Lukaku se ha ido al Fenerbahce. Mason Greenwood, Leandro Trossard, Nathan Ake y Dusan Vlahovic han fichado por clubes turcos en la misma ventana.
Hace cinco años esa lista se habría leído como una broma. Ahora es un mercado.
El dinero no es nuevo, la dirección sí
Los clubes turcos siempre han gastado. Lo que ha cambiado es a quién superan en la puja. Hace una década, Fenerbahce y Galatasaray firmaban a jugadores que Europa ya había descartado. Esta ventana han firmado a jugadores que los clubes europeos todavía querían, y han pagado lo suficiente para que dijeran que sí.
De dónde sale el dinero de verdad
Cuatro cosas, y solo la primera es poco común.
Dinero televisivo que rinde más en casa que fuera. Los derechos nacionales de la Süper Lig valen en euros una fracción de los de la Premier League. Pero los clubes turcos pagan la mayor parte de sus costes en liras y solo una parte en euros, y una liga que llena estadios cada semana tiene una base de ingresos que no depende de vender al extranjero.
Patrocinio que no es solo patrocinio. Los grandes clubes turcos son asociaciones de socios con bases enormes y vínculos profundos con el empresariado local. Un acuerdo de camiseta rara vez es solo un acuerdo de camiseta.
Contratos que parecen menores de lo que son. Primas de fichaje, derechos de imagen y pagos diferidos hacen más trabajo en los contratos turcos que en la mayoría de los europeos. El salario que llega a la prensa es solo una parte.
Impuestos. Este es el silencioso. Un jugador negocia lo que le llega neto, y la distancia entre lo que gasta un club y lo que recibe el jugador es menor en Turquía que en Inglaterra, España o Italia. El mismo dinero de la caja del club se convierte en una cifra mayor para el jugador.
Por qué un jugador dice que sí
La respuesta honesta es que Arabia Saudí cambió el aspecto que puede tener un movimiento así. Cuando la Pro League normalizó que un futbolista todavía cerca de su mejor nivel dejara Europa por dinero, el estigma dejó de funcionar. Turquía está más cerca, su fútbol se ve, y la Champions es alcanzable de un modo que desde Yeda no lo es.
Con Salah hay algo más. El Trabzonspor no compra un nombre para llenar un estadio. Es un club que lleva años intentando demostrar que pertenece a la misma conversación que los tres de Estambul, y acaba de hacer algo que ninguno de ellos logró este verano.
Qué mirar ahora
Que esto se sostenga depende de algo que la cobertura de fichajes no responde: qué pasa cuando el primero de estos contratos haya que renovarlo y no firmarlo. Los clubes turcos tienen una larga historia de gastar por encima de sus ingresos y reestructurar después. Los fichajes son reales. La pregunta es si lo es la masa salarial que hay detrás.
El fichaje récord del Arsenal por Gabriel Martinelli se cayó esta semana cuando el jugador rechazó al Galatasaray. Esa es la otra mitad de la historia, y conviene recordarla cuando se anuncie el siguiente nombre: los clubes turcos ya están en habitaciones con jugadores que todavía pueden decir que no.
Fuentes1 fuente
The Guardian
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