
Photo: El País — Deportes
136 federaciones contra Infantino: el Mundial en juego
Gianni Infantino lleva años construyendo su imagen de hombre fuerte del fútbol mundial. Ahora, según El País — que cita fuentes internas de la FIFA —, 136 de las 211 federaciones miembro habrían plantado cara en bloque, exigiendo explicaciones sobre un plan para privatizar el Mundial que habría sido frenado antes de llegar siquiera a votación. La información descansa por ahora en una sola fuente; la escala de la respuesta institucional que describe, si se confirma, es otra cosa.
La rebelión en números
Cuando más de dos tercios de tus socios te piden cuentas al mismo tiempo, el problema no es de comunicación. Según la información publicada por El País — que cita fuentes internas de la FIFA, sin corroboración oficial hasta el momento —, 136 federaciones sobre un total de 211 habrían exigido explicaciones a Infantino en relación con un proyecto que, en esencia, buscaba privatizar el torneo más valioso del planeta. El plan habría sido bloqueado o descarrilado antes de alcanzar ningún tipo de votación formal, lo que convertiría este episodio en una derrota política antes incluso de librar la batalla.
El detalle exacto del esquema de privatización no ha sido confirmado por fuentes adicionales — la información descansa, por ahora, exclusivamente en el trabajo de El País — pero la escala de la respuesta institucional que describe habla por sí sola. No sería una queja de un puñado de federaciones pequeñas. Sería una mayoría estructurada, con peso suficiente para condicionar cualquier decisión dentro del organismo.
¿Qué está en juego?
El Mundial es el activo más poderoso que gestiona la FIFA. Sus derechos de emisión, su modelo de distribución de ingresos y su formato son el eje sobre el que gira la economía del fútbol global. Cualquier movimiento hacia una estructura privada afecta directamente a las federaciones más pequeñas, que dependen de los fondos que la FIFA redistribuye tras cada edición del torneo. Ahí está el nervio de la rebelión.
Infantino, que ya amplió el Mundial a 48 selecciones y lo llevó a Estados Unidos, Canadá y México para 2026, había construido su capital político sobre una promesa concreta: más fútbol, más reparto, más presencia global. Si ese dinero empieza a fluir hacia estructuras privadas, la promesa se rompe — y con ella, la coalición que le ha sostenido.
Una presidencia que se tambalea
Por ahora, no hay ninguna moción formal de censura sobre la mesa, y sería precipitado dar por muerta la presidencia de Infantino. Pero una revuelta de esta magnitud deja marca. Gianni Infantino no ha tenido que enfrentarse a una oposición tan coordinada desde que llegó al cargo en 2016. Que 136 federaciones firmen o respalden una petición conjunta de explicaciones es, en la política interna de la FIFA, algo cercano a un aviso con todas las letras — si los datos de El País se sostienen.
La pregunta ahora es si Infantino tiene los votos y la habilidad para reconducir la situación, o si este es el momento en que el bloque de federaciones descubre que tiene más poder del que creía.
Infantino lleva años siendo el hombre que siempre sale de pie. Esta vez, el suelo se mueve.
Fuentes1 fuente
Los editores de Flagside leen cada pieza que publicamos. Trabajamos desde la prensa futbolera, escribimos nuestro propio contenido en lugar de reproducir el de otros, y verificamos cada artículo por precisión y fuentes. Todos los medios que alimentaron esta pieza están nombrados bajo Fuentes.
El fútbol del día, en tu bandeja a las 7 AM. Nada más.
Lo mejor de los partidos de la noche, qué está haciendo la ventana de traspasos, y la columna que debes leer hoy. Sin anuncios. Sin pronósticos. Sin operadores.
Desuscripción con un clic. No compartimos emails.

Comments
Loading comments…