
Un Mundial no debería decidirlo un cable. Pero eso es exactamente lo que está sobre la mesa después del partido entre Noruega e Inglaterra del 12 de julio, donde ha emergido una controversia que ya tiene nombre propio: el 'cablegate'. Según informa Marca, la teoría más sólida apunta a que el balón entró en una zona ciega de la portería — un área de alta interferencia por cables, raíles y cámaras suspendidas — donde el sensor de rastreo registró la pelota pero no consiguió transmitir la señal al sistema VAR. El resultado: una decisión de gol que puede haber sido incorrecta. Y, con ella, el resultado de un partido en el mayor torneo del planeta.
El sistema de rastreo de balón utilizado en el Mundial 2026 funciona mediante sensores integrados en el propio balón que envían datos en tiempo real al VAR para determinar si el esférico ha cruzado completamente la línea de gol. En condiciones normales, el sistema es casi infalible. Pero el partido entre Noruega e Inglaterra del 12 de julio habría expuesto una excepción que nadie quería encontrar en este escenario.
Según la información de Marca — fuente única por el momento, con los detalles más precisos aún por confirmar —, el balón habría penetrado en una zona de la portería donde la concentración de cables de cámaras, raíles de steadicam y equipamiento técnico suspendido sobre el campo genera una interferencia suficiente como para cortar la transmisión del sensor. El chip detectó la pelota. La señal, sin embargo, no llegó al VAR. Y sin señal, no hay gol.
Este no es un debate técnico menor. Si la teoría se confirma, estaríamos ante un fallo sistémico del VAR en un partido del Mundial — no un error humano, sino un error de infraestructura que nadie detectó antes de que importara de verdad. La diferencia entre ambos es enorme: un árbitro puede equivocarse, un sistema puede corregirse. Pero si el sistema falla y nadie lo sabe hasta después, el partido ya está jugado.
Lo que todavía no está claro — y conviene subrayarlo — es en qué fase del torneo se jugó el encuentro, qué equipo vio anulado su gol, y si la decisión alteró el resultado final. Tampoco hay, de momento, ninguna respuesta oficial de la FIFA ni de las autoridades del VAR. La 'zona ciega' sigue siendo una teoría, no una conclusión certificada.
La FIFA no ha emitido ningún comunicado. Eso, a estas alturas, ya es una respuesta en sí misma.
La presión para que FIFA abra una revisión formal es inevitable. Si un estadio del Mundial tiene una zona de interferencia conocida — o desconocida hasta ahora — en la portería, eso no es un accidente puntual: es un problema de protocolo que afecta a todos los partidos disputados en esa sede. La pregunta que los equipos, las federaciones y los aficionados van a exigir que se responda es sencilla: ¿cuántos partidos más podrían estar afectados?
Por ahora, el 'cablegate' es una teoría con un nombre pegadizo y una lógica técnica que no es fácil de descartar. Que Noruega e Inglaterra sean los protagonistas añade combustible mediático de sobra. Lo que falta — y lo que determinará si esto es un escándalo real o una anomalía aislada — es que alguien con autoridad se siente delante de un micrófono y lo explique.
Un Mundial no debería decidirlo un cable. Pero eso es exactamente lo que está sobre la mesa después del partido entre Noruega e Inglaterra del 12 de julio, donde ha emergido una controversia que ya tiene nombre propio:…
Fuentes
Marca Fútbol
Los artículos de Flagside son redacciones originales sintetizadas de múltiples fuentes. Citamos cada medio que alimentó la pieza.
Lo mejor de los partidos de la noche, qué está haciendo la ventana de traspasos, y la columna que debes leer hoy. Sin anuncios. Sin pronósticos. Sin operadores.
Desuscripción con un clic. No compartimos emails.
“Stays on Mundial 2026 — different angle, same beat.”
Harry Kane ya tiene su cita con la historia. El capitán y máximo goleador de todos los tiempos de Inglaterra firmó un doblete ante la República Democrática del Congo para sellar la clasificación a los
“Stays on Mundial 2026 — different angle, same beat.”
Harry Kane ya tiene su cita con la historia. El capitán y máximo goleador de todos los tiempos de Inglaterra firmó un doblete ante la República Democrática del Congo para sellar la clasificación a los