Flagside.football
¿Qué significa cuando un futbolista se tapa la boca?

¿Qué significa cuando un futbolista se tapa la boca?

¿Qué significa cuando un futbolista se tapa la boca?

En cada saque de esquina hay un jugador que junta las manos frente a la cara, casi como si rezara, y le susurra algo al oído a un compañero. No reza. Se está asegurando de que nadie fuera del grupo entienda una palabra.

By Javier Moreno· Redactor jefe de fútbol·Publicado ·2 MIN DE LECTURA

La escena se repite partido tras partido: un córner, los jugadores agolpados en el área pequeña, y uno de ellos con la palma tapando la boca mientras habla rápido y bajo. Segundos después se separan y ejecutan algo que parece improvisado pero no lo es.

El gesto significa exactamente lo que parece: que ese futbolista no quiere que se le lean los labios. Ni las cámaras de televisión, que en las repeticiones a veces cazan insultos y frases que luego corren por redes, ni el rival, que también mira de reojo para intentar adivinar qué se cuece.

En los córners y las faltas cerca del área, el motivo suele ser táctico. Los equipos ensayan variantes, quién bloquea, quién se escapa al primer palo, quién remata, y esa información vale oro si el rival la pilla antes de tiempo. Tapar la boca al dar la orden es una forma barata de blindaje: no hace falta ningún código secreto, basta con que el defensa que marca no pueda leer «tú al segundo palo» en los labios del que habla.

Otras veces el gesto no tiene nada que ver con una jugada de pizarra. Un jugador puede decirle algo feo a un rival, una pulla, una provocación, algo que se ha dicho en el calor del partido, y cubrirse la boca al hacerlo, consciente de que las cámaras de alta definición y los micrófonos de campo captan más de lo que parece. Es la versión futbolística de tapar el número de teléfono al marcarlo: no evita que se diga, evita que se demuestre lo que se dijo.

Hay una tercera lectura, más bonita, que aparece cuando alguien marca contra su antiguo equipo. En vez de correr a celebrar delante de la grada que lo adoraba, el goleador se lleva la mano a la boca, casi pidiendo perdón con el gesto, y no dice nada ni festeja. Es la manera de decir «tenía que marcar, pero no me apetece restregarlo» sin necesidad de un cartel.

Y luego está el caso que nadie pregunta pero que también existe: a veces el jugador simplemente se lleva la mano a la boca porque no se lo puede creer. Un error propio, un fallo increíble de un compañero, una decisión que le deja con la boca abierta literalmente. Ahí no hay mensaje que esconder ni código que proteger, solo la reacción normal de cualquiera que ve algo que no esperaba. La cámara enfoca igual, y desde fuera el gesto parece idéntico al del córner ensayado, pero el motivo no podría ser más distinto.

Lo curioso es que el propio gesto se ha vuelto un lenguaje reconocible para el espectador. Un aficionado que ve a dos jugadores tapándose la boca en un córner ya sabe, sin que se lo expliquen, que ahí se está preparando algo. Y cuando ve a un delantero hacerlo tras marcarle a su exequipo, entiende el respeto antes de que nadie lo diga en voz alta.

YOUR CALL

¿Crees que los árbitros deberían sancionar a los jugadores que se tapan la boca para ocultar insultos?

Comments

Loading comments…

Share this story

En cada saque de esquina hay un jugador que junta las manos frente a la cara, casi como si rezara, y le susurra algo al oído a un compañero. No reza. Se está asegurando de que nadie fuera del grupo entienda una palabra.

RESUMEN MATUTINO

El fútbol del día, en tu bandeja a las 7 AM. Nada más.

Lo mejor de los partidos de la noche, qué está haciendo la ventana de traspasos, y la columna que debes leer hoy. Sin anuncios. Sin pronósticos. Sin operadores.

Desuscripción con un clic. No compartimos emails.